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sábado, 1 de febrero de 2014

Cántico 3: Dios es amor

continuemos amándonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y adquiere el conocimiento de Dios. El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor.
(1 Juan 4:7, 8)

La creación y la Escritura
muestran que Dios es amor,

y por eso quien no ama
no conoce al Creador.


El amor es una senda,
un camino sin igual,
que Jehová nos ha trazado
y que no tendrá final.

Aunque entregue cuanto tengo
o la vida ofrezca yo,
no me servirá de nada
si no lo hago por amor.


El amor no siente envidia
ni procura su interés,
es amable, bondadoso,
servicial y muy cortés.


Nunca dejes que en tu pecho
crezca el odio ni el rencor;

el ejemplo de Dios sigue
y ama como él nos amó.

Si a Dios amas con el alma,
y a tu prójimo también,
un caudal de bendiciones
sobre ti verás caer.


(Véanse también Mar. 12:30, 31; 1 Cor. 12:31–13:8; 1 Juan 3:23.) Se puede descargar el archivo en mp3, que es parte de Cantemos a Jehová (coro y orquesta) disco 4, Así como El libro de canticos. con las letras y partituras.

viernes, 31 de enero de 2014

¿Por qué decir “No” a las drogas?

Los jóvenes preguntan

“SOY una persona emotiva —dice Mike, joven de 24 años de edad—. A veces otros jóvenes de mi propia edad me infunden temor, y hasta me siento intimidado por ellos. Sufro de depresión e inseguridad, y a veces hasta he pensado en suicidarme.”

Ann tiene 36 años de edad. Ella, también, se describe como “una niña en sentido emocional”, que tiene “poco amor propio”. Añade: “Se me hace muy difícil llevar una vida normal”.

¿Por qué sufren de estas dificultades emocionales estas dos personas que en otros sentidos son saludables? Mike y Ann están segando las consecuencias de una decisión que tomaron cuando eran muy jóvenes... el usar drogas. (Gálatas 6:7.)

Se sabe que hoy día hay muchos jóvenes que usan drogas. De modo que es probable que tarde o temprano te ofrezcan drogas. El deseo de que los de tu edad te acepten puede ser muy fuerte, y esta necesidad de ser aceptado puede ejercer fuerte presión sobre ti. ¿Qué harás? ¿Tendrás la confianza y la fortaleza de decir “No” a las drogas? ¿Por qué deberías rehusarlas?

Antes de contestar estas preguntas, es provechoso que primero consideremos algunos hechos acerca de ti y el proceso de desarrollo que lleva a la madurez emocional.

¿Cómo puedes “crecer” emocionalmente?


Como joven, estás en un período de crecimiento rápido, lo cual incluye el desarrollo sexual. Pero estás experimentando más que crecimiento físico. También estás creciendo en sentido emocional. ¿Qué significa eso?

Pues, estás expuesto continuamente a nuevas experiencias y desafíos que pueden causar tensión, o resultar en beneficios. Pero todas estas experiencias son esenciales para que crezcas emocionalmente. ¿En qué sentido? Tiene que ver con el que desarrolles la habilidad de saber cómo encararte a diferentes situaciones, o sea, la habilidad para enfrentarte a los desafíos de la vida, saber cómo reaccionar ante el éxito y ante el fracaso.

Esto es lo que encierra el crecer emocionalmente. Los jóvenes que tratan de evadir los problemas recurriendo a las drogas pueden en realidad obstaculizar su desarrollo emocional. Después hablaremos más sobre este asunto.

Pero ¿por qué llamar habilidad a la capacidad de saber cómo encararte a las diferentes situaciones de la vida? Porque esto es algo que tienes que aprender a hacer o practicar si quieres llegar a tenerla. Para ilustrarlo: ¿Te has quedado maravillado alguna vez al ver a un futbolista hábil? Sin embargo, ¿cómo desarrolló tal habilidad ese jugador? Mediante años de práctica. Aprendió a patear el balón, a correr con él, hasta que se hizo diestro en el juego.

El desarrollar la habilidad para hacer frente a las diferentes situaciones de la vida es muy parecido a eso. ¡Requiere práctica! ¿Y cómo puedes hacer esto? La Biblia nos da una pista en Romanos 5:3: “Alborocémonos mientras estamos en tribulaciones, puesto que sabemos que la tribulación produce aguante”. El aguante es la cualidad de permanecer firme bajo presión o dificultades sin darse por vencido.

Y puedes notar que es por medio de hacer frente a la “tribulación”, o a las circunstancias penosas, que puedes desarrollar la cualidad del aguante. El aguante que desarrolles durante la “tribulación” actual te dejará mejor equipado para hacer frente a futuras dificultades. Por lo tanto, la “tribulación” podría llegar a ser una experiencia positiva que produzca resultados excelentes. (Compara esto con Santiago 1:2-4.)

¿Cómo puedes poner en práctica en tu vida este principio? Por medio de encararte a los problemas o a las dificultades que experimentes ahora como joven y tratar de superarlos. Por ejemplo: ¿No tienes confianza en ti mismo? ¿Eres una persona tímida o solitaria? ¿O quizás te preocupe tu apariencia física? ¿Tienes problemas en tu vida de familia o en la escuela? La severidad de los problemas varía de un joven a otro, desde los problemas “cotidianos” de poca importancia hasta los que son muy perturbadores y que pueden provocar pensamientos de suicidio.

Pero prescindiendo de cuáles sean los problemas específicos que tú tengas, ¡para crecer emocionalmente tienes que hacerles frente y tratar con ellos ahora!
‘Pero ¿qué relación tiene todo esto con el decir “No” a las drogas?’, tal vez preguntes. Considera lo siguiente.

Las drogas estorban el desarrollo

Ann, que usaba drogas como medio de escape, dice: “Por 14 años no hice frente a mis problemas. —Admite:— En sentido emocional, soy una niña.” Mike expresó una idea parecida al decir: “Yo usaba drogas desde los 11 años de edad. Cuando dejé de usarlas, a la edad de 22 años, me sentía como un niño. Me aferraba a los demás, tratando de hallar seguridad. Me di cuenta de que mi desarrollo emocional se detuvo cuando empecé a usar drogas”.

Mike, Ann y un sinnúmero de personas como ellos sintieron, poco después que comenzaron a experimentar con drogas, que aquellas sustancias les ayudaban a hacer frente a las inquietudes de la vida. Pero la realidad era que mientras más dependían de las drogas, menos podían encararse a los problemas. ¿Cuáles fueron los resultados? No pudieron desarrollar las habilidades que un adulto maduro necesita para hacer frente a las diferentes situaciones de la vida.

Fundamentalmente, su desarrollo emocional se detuvo o se hizo más lento cuando empezaron a usar drogas.

El doctor Sidney Cohen, ex director de la División de Toxicomanía y Abuso de Drogas explica lo siguiente: “El problema con el usuario de drogas joven, que podría estar en un estado ‘delirante’ durante las horas que está despierto, es que aunque aprenda algo, no dispone de tiempo para practicarlo. Su día consiste en utilizar drogas después del desayuno, durante el receso de las 10 de la mañana, a la hora del almuerzo, y así sucesivamente. Debido a esto, casi no dispone de tiempo para practicar lo que ha aprendido o repasarlo”.

¿Qué sucede cuando un joven de 13 años de edad, debido a usar drogas, deja de practicar las habilidades que necesita para encararse a los problemas? “Yo malgasté todos esos años de desarrollo —contesta Frank, quien había usado drogas desde que tenía 13 años de edad—. Cuando dejé de usarlas, comprendí claramente que de ningún modo estaba preparado para enfrentarme a la vida. De nuevo tenía 13 años de edad y tenía que encararme a los mismos trastornos emocionales a los que se enfrentan los demás adolescentes.”

Aprendemos por experiencia

El que experimentes diferentes situaciones durante la adolescencia, buenas y malas, te ayudará a prepararte para la vida y todos sus desafíos. “Aprendemos mucho por experiencia —explicó al corresponsal de ¡Despertad! un consejero de rehabilitación—. A medida que adquirimos experiencia en la vida, nuestra mente hace un registro permanente, uno que podemos consultar cuando nos enfrentemos a algún problema.

Como joven, tu proceso de aprendizaje es similar. El consejero mencionado antes pasa a decir: “Si el joven adquiere experiencia en la vida mientras abusa de las drogas, grabara en la mente información incorrecta o inexacta. Entonces cuando se encare a problemas, su mente hará un análisis basado en información incorrecta y se le hará más difícil resolver ciertos problemas de la vida”.

De modo que, como joven, tienes que experimentar diferentes situaciones en la vida con todos sus altibajos: sus éxitos y sus fracasos. Es cierto que el alcanzar la madurez no es fácil. Pero si usas drogas para evadir los dolores del crecimiento, puedes limitar seriamente las posibilidades de llegar a ser un adulto responsable y maduro.

Con relación a esto, aprende una lección de Jesucristo mismo. Cuando estaba fijado al madero de ejecución, algunos le ofrecieron “vino mezclado con mirra” para aliviar su dolor. ¿Qué hizo él? “Rehusó tomarlo”, contesta la Biblia (Marcos 15:23). Por eso, ¿qué deberías hacer cuando otros te insten a probar drogas? “¡No las aceptes! —insta Mike—. No uses drogas. ¡Sufrirás las consecuencias el resto de tu vida!”

Artículo publicado en la revista ¡Despertad! del 08 de Marzo de 1985. Lea los libros:

Lo que los jóvenes preguntan

jueves, 30 de enero de 2014

Los evangelios apócrifos: ¿contienen verdades ocultas sobre Jesús?

"ES UN gran descubrimiento que seguramente va a molestar a muchos”, advirtió un experto. “Cambia la historia de los inicios del cristianismo”, declaró una profesora. Estas son solo dos de las opiniones que generó la publicación del Evangelio de Judas, un texto que permaneció en paradero desconocido durante más de dieciséis siglos.

Los evangelios apócrifos han despertado mucho interés en los últimos años. Hay quienes creen que estos textos revelan cruciales episodios y enseñanzas de la vida de Jesús que se mantuvieron ocultos por mucho tiempo. Pero ¿qué son en realidad los evangelios apócrifos? ¿De veras revelan verdades sobre Jesús y el cristianismo que no aparecen en la Biblia?

Evangelios canónicos y apócrifos

Entre los años 41 y 98 de nuestra era, Mateo, Marcos, Lucas y Juan pusieron por escrito “la historia de Jesucristo” (Mateo 1:1). Estos relatos sobre las “buenas nuevas” de Jesucristo suelen llamarse evangelios (Marcos 1:1).

Es posible que hayan circulado tradiciones orales y otros escritos sobre Jesús. Sin embargo, solo estos cuatro Evangelios se consideran inspirados por Dios y, por tanto, integrantes del canon de las Sagradas Escrituras. En otras palabras, solo ellos pueden revelarnos “la certeza de las cosas” acerca de la vida de Jesús en la Tierra y sus enseñanzas (Lucas 1:1-4; Hechos 1:1, 2; 2 Timoteo 3:16, 17).

Todos los catálogos antiguos de las Escrituras Griegas Cristianas incluyen estos cuatro Evangelios. De modo que no hay razones para cuestionar su canonicidad, es decir, su pertenencia al conjunto de libros inspirados que componen la Palabra de Dios.

Con el paso de los años fueron apareciendo otros textos a los que también se llamó evangelios. Son los que hoy conocemos como evangelios apócrifos.
A finales del siglo II, Ireneo de Lyon escribió que los apóstatas del cristianismo contaban con “una multitud infinita de Escrituras apócrifas y bastardas [o ilegítimas], confeccionadas por ellos, para impresionar a los necios”. Por eso terminó siendo peligroso no solo leer los evangelios apócrifos, sino incluso poseerlos.

Aun así, diversos monjes y copistas de la Edad Media preservaron estos textos. Ya en el siglo XIX resurgió notablemente el interés por el tema. Como resultado, salieron a la luz muchas recopilaciones y ediciones críticas de libros apócrifos, entre los que se encontraban varios evangelios. Hoy día existen traducciones de estos libros en muchos de los principales idiomas.

Relatos poco creíbles

Algunos evangelios apócrifos suelen centrarse en personajes de los que se habla poco o nada en los Evangelios canónicos. Otros narran supuestas anécdotas de la infancia de Jesús. Veamos varios ejemplos.

▪ El Protoevangelio de Santiago, también llamado “Natividad de María”, trata del nacimiento y la infancia de María y su posterior matrimonio con José. Muchos lo describen como una ficción religiosa e incluso una leyenda, y con razón. Es una obra escrita para glorificar a María y defender la idea de que siempre fue virgen (Mateo 1:24, 25; 13:55, 56).

▪ El Evangelio de la Infancia del Pseudo Tomás registra sucesos de cuando Jesús tenía entre 5 y 12 años de edad y le atribuye una serie de milagros bastante difíciles de creer (compárese con Juan 2:11). Presenta a Jesús como un niño caprichoso y de mal genio, que utiliza sus poderes para vengarse de maestros, vecinos y otros niños, a quienes a veces ciega, deja inválidos o incluso mata.

▪ Algunos libros apócrifos, como el Evangelio de Pedro, se centran en el juicio, la ejecución y la resurrección de Jesús. Otros escritos, como las Actas de Pilato —una sección de lo que se conoce como Evangelio de Nicodemo—, giran alrededor de personajes relacionados con esos sucesos. Sin embargo, como inventan hechos y personajes, pierden toda credibilidad. El Evangelio de Pedro trata de librar de cualquier responsabilidad a Poncio Pilato y describe la resurrección de Jesús de forma muy fantasiosa.

Los apócrifos y la apostasía

En diciembre de 1945, unos campesinos encontraron por casualidad 13 códices en papiro con un total de 52 textos cerca de la población de Nag Hammadi (Alto Egipto). Muchos atribuyen estos documentos del siglo IV a los gnósticos, que son miembros de una corriente filosófica y religiosa conocida como gnosticismo. Estos mezclaron elementos del misticismo, el paganismo, la filosofía griega, el judaísmo y el cristianismo, y corrompieron a muchos que se declaraban cristianos (1 Timoteo 6:20, 21).

Muchas ideas gnósticas aparecen en boca de Jesús en algunos de los textos de Nag Hammadi, como son el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Felipe y el Evangelio de la Verdad. También se incluye entre los evangelios gnósticos el recientemente descubierto Evangelio de Judas. Este texto promueve una visión más positiva de Judas Iscariote, pues lo presenta como el único apóstol que realmente comprendía el papel de Jesús.

En opinión de un erudito en la materia, el texto describe a Jesús como “un maestro y revelador de sabiduría y conocimiento, pero no un salvador que muere por los pecados del mundo”. Los Evangelios inspirados, por el contrario, afirman que Jesús sí sacrificó su vida por los pecados de la humanidad (Mateo 20:28; 26:28; 1 Juan 2:1, 2). Está claro, pues, que la intención de los evangelios gnósticos no es aumentar nuestra fe en la Biblia, sino debilitarla (Hechos 20:30).

La superioridad de los Evangelios canónicos

Si se analizan detenidamente los evangelios apócrifos y se comparan con los canónicos, resulta obvio que los apócrifos no han sido inspirados por Dios (2 Timoteo 1:13). Sus autores nunca conocieron a Jesús ni a sus apóstoles, así que no pueden revelar ninguna verdad oculta acerca de él o del cristianismo. Al contrario, son relatos inexactos, inventados y fantasiosos que no ayudan a conocer ni a Jesús ni sus enseñanzas (1 Timoteo 4:1, 2).

En cambio, Mateo y Juan pertenecieron al grupo de los doce apóstoles, Marcos fue un colaborador cercano del apóstol Pedro, y Lucas del apóstol Pablo. Todos escribieron sus Evangelios dirigidos por el espíritu santo de Dios (2 Timoteo 3:14-17). Por eso, estos cuatro Evangelios contienen todo lo que se necesita para creer que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios (Juan 20:31).

La palabra apócrifo procede de un término griego que significa “cosa escondida, oculta”. En un principio designaba los libros que se destinaban a los miembros de una escuela de pensamiento en particular y que se ocultaban al público en general. Con el tiempo acabó calificando a aquellos escritos que no estaban incluidos en el auténtico canon bíblico.

Artículo publicado en la revista "La Atalaya" del 01 de Abril del 2012. Puede ser de su interés el tema "La Biblia y su mensaje"