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sábado, 10 de mayo de 2014

Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

Pablo Neruda

Por eso hablé, pero no entendía
cosas demasiado maravillosas para mí, las cuales no conozco.

Job 42: 3

lunes, 17 de marzo de 2014

Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.
Pablo Neruda
Cuando la sabiduría entre en tu corazón y el conocimiento mismo se haga agradable a tu mismísima alma, la capacidad de pensar misma te vigilará, el discernimiento mismo te salvaguardará, para librarte del mal camino, del hombre que habla cosas perversas.


(Proverbios 2: 10 al 12)



lunes, 30 de julio de 2012

Poemas de Otoño

Con el otoño llegan las temperaturas más bajas y las hojas coloridas, pero en el mundo de la poesía el otoño representa la melancolía, los paisajes sombríos, el pasado irrecuperable y la muerte, como vemos en estas citas otoñales de poetas españoles e hispanoamericanos.
  • En el alto otoño del mar
    lleno de niebla y cavidades,
    la tierra se extiende y respira,
    se le caen al mes las hojas.
    - Pablo Neruda, "Testamento de otoño"
  • El cárdeno otoño
    no tiene leyendas
    para mí. Los salmos
    de las frondas muertas,
    jamás he escuchado,
    que el viento se lleva.
    Yo no sé los salmos
    de las hojas secas,
    sino el sueño verde
    de la amarga tierra.
    - Antonio Machado, "Otoño"
  • El otoño se acerca con muy poco ruido:
    apagadas cigarras, unos grillos apenas,
    defienden el reducto
    de un verano obstinado en perpetuarse,
    cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
    Se diría que aquí no pasa nada,
    pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
    ha pasado
    un ángel
    que se llamaba luz, o fuego, o vida.
    Y lo perdimos para siempre.
    - Ángel González, "El otoño se acerca"
  • Abandonada al lánguido embeleso
    que alarga la otoñal melancolía,
    tiembla la última rosa que por eso
    es más hermosa cuanto más tardía.
    [...]
    Y en una blanda lentitud, dichosa
    con la honda calma que la tarde vierte,
    pasa el deshojamiento de la rosa
    por las manos tranquilas de la muerte.
    - Leopoldo Lugones, "Rosa de otoño"
  • Aquel verano, delicado y solemne, fue la vida.
    Fue la vida el verano, y es ahora
    como una tempestad, atormentando
    los barcos fantasmales que cruzan la memoria.
    [...]
    Se muere el mar de otoño
    y hay niños que apuñalan las estatuas
    y las olas arrastran candelabros, sables rotos.
    Alguien que no conozco me persigue llorando
    -pero sé que el verano fue la vida.
    - Felipe Benítez Reyes, "Las sombras del verano"
  • El otoño vendrá con caracolas,
    uva de niebla y montes agrupados,
    pero nadie querrá mirar tus ojos
    porque te has muerto para siempre.
    - Federico García Lorca, "Alma ausente"
  • Aquí llega el otoño, con su voz de ceniza,
    desalentando sueños, cubriendo de hojarasca
    las imágenes rotas que el corazón conoce.
    - Jon Juaristi, "Cambra de la tardor"
  • Melancolía
    Me siento, a veces, triste
    como una tarde del otoño viejo;
    de saudades sin nombre,
    de penas melancólicas tan lleno...
    Mi pensamiento, entonces,
    vaga junto a las tumbas de los muertos
    y en torno a los cipreses y a los sauces
    que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
    de historias tristes, sin poesía... Historias
    que tienen casi blancos mis cabellos.
    - Manuel Machado, "Melancolía"
  • Habernos conocido
    un otoño en un tren que iba vacío;
    La radiante, aunque cruel
    promesa del deseo.
    La cicatriz de la melancolía
    y el viejo afecto con el que entendemos
    los motivos del lobo.
    [...]
    Los poemas, que son cartas anónimas
    escritas desde donde no imaginas
    a la misma muchacha que un otoño
    conocí en aquel tren que iba vacío.
    - Joan Margarit, "Cosas en común"
  • No vuelven las mujeres con las cuales
    cambiabas años de tu soledad
    por un fugaz momento de ternura.
    Tan ardiente es la vida en el otoño,
    que en las horas de angustia no podrás
    amar ni a la mujer que ya has perdido.
    - Joan Margarit, "Edad roja"
  • Te recuerdo como eras en el último otoño.
    Eras la boina gris y el corazón en calma.
    En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
    Y las hojas caían en el agua de tu alma.
    [...]
    Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
    Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
    Hojas secas de otoño giraban en tu alma.
    - Pablo Neruda, "Poema 06"
  • Si no hay conocimientos en las cenizas
    dejémoslas caer en la belleza frágil
    de este rosal que tiembla en el otoño.
    - Francisco Brines, "Despedida al pie de un rosal"
  • (Belleza del durmiente
    que agita imperceptible el mudo pecho
    para alzarse después con mayor vida;
    como en la primavera los árboles del campo.
    )
    ¿Cómo en la primavera...?
    No es lo que veo, entonces, trastorno de la muerte
    sino el soñar del árbol, que desnuda,
    su frente de hojarasca,
    y entra así cristalino en la honda noche
    que ha de darle más vida.
    [...]
    Las rotas alas de la noche caen
    sobre este vasto campo de ceniza:
    huele a carroña humana.
    La luz se ha vuelto negra, la tierra
    sólo es polvo, llega un viento
    muy frío.
    Si fuese muerte verdadera la de este bosque de oro
    sólo habría dolor
    si un hombre contemplara la caída.
    Y he llorado la pérdida del mundo
    al sentir en mis hombros, y en las ramas
    del bosque duradero,
    el peso de una sola oscuridad.
    - Francisco Brines, "Otoño inglés"

miércoles, 1 de abril de 2009

Pantheos (Pablo Neruda)

Oh pedazo, pedazo de miseria, en qué vida tienes tus manos albas y tu cabeza triste?...
Y tanto andar, y tanto llorar las cosas idas sin saber qué dolores fueron los que tuviste.

Sin saber qué pan blanco te nutriò, ni qué duna te envolviò con su arena, te fundiò en su calor, sin saber si eres carne, si eres sol, si eres luna, sin saber si sufriste nuestro mismo dolor.

Si estás en este árbol o si lloras conmigo, qué es lo que quieres, pedazo de miseria y amigo de la cansada carne que no quiere perderte?

Si quieres no nos digas de qué racimo somos, no nos digas el cuándo, no nos digas el còmo, pero dinos adonde nos llevará la muerte...